Una noche, tras concluir otra difícil pero fructífera jornada laboral, puede ser el momento idóneo para que engrías a tu pareja con un relajante masaje a la espalda.
Primero debes saber ciertas técnicas para hacer sentir bien a tu pareja, quien tiene que estar acostada boca abajo. Realiza movimientos profundos y lentos con tus pulgares desde su cuello hacia la zona cóccix y viceversa. Luego, con el método del amasamiento, acaricia ambos lados de su columna vertebral. Así eliminarás cualquier tensión.
Después, desliza tus manos haciendo puños a los dos sectores de la espalda, nuevamente partiendo del cuello. Al llegar a la cintura separa las manos un tanto más y vuélvelas a subir en forma ondulante hasta los hombros. Las repeticiones dependen de ti y tu ser amado. Recuerda que existen muchas otras técnicas.