Cuando una pareja desea adoptar pasa por varias etapas administrativas. La primera es la ‘Evaluativa’, en la que se somete a estudios médicos, psicosociales, culturales y legales a fin de determinar si ambos están en capacidad de ser padres adoptivos. Al declarárseles aptos, son inscritos en el Registro Nacional de Adoptantes.
Luego se envía propuestas de designación al Consejo Nacional de Adopciones. Tras ello se ingresa a la segunda fase del proceso, la ‘Adoptativa’. Aquí la familia y el menor se conocen y después éste va a su nueva casa entre siete y catorce días. Si todo sale bien, al término de este periodo se firma la Resolución de Adopción y compromiso de seguimiento. Este documento da pie a la última parte, el ‘Acompañamiento post adoptivo’, en el cual personal especializado realiza visitas al hogar durante tres años. Al concluir se suscribe el Acta Final.
El proceso para adoptar es gratuito y no se requiere de asesoría legal externa. No obstante, los solicitantes deben asumir los gastos derivados de la obtención de los documentos pedidos por la Secretaría Nacional de Adopciones.
Esta institución es la encargada de analizar los expedientes de las familias que se encuentran en el Registro Nacional de Adoptantes eligiendo ternas o duplas según el perfil y necesidades del menor y los propone ante el Consejo Nacional de Adopciones para su designación. Excepcionalmente, teniendo en cuenta el interés del niño o adolescente, se podrá plantear su designación directa. Esto también rige en los grupos de hermanos.
En el caso de las adopciones de personas que viven en el extranjero el seguimiento post adoptivo dura cuatro años.