Los primeros escritos sobre la influencia de la música en las personas son los papiros egipcios descubiertos en la ciudad de Kahum en 1889. En estos documentos del año 1500 a.C. se señala que la música es capaz de curar el cuerpo, calmar la mente y purificar el alma.
Actualmente la tecnología ha optimizado el uso de la música como terapia, pues se han desarrollado MP3 preparados para regular las melodías de acuerdo con el ritmo cardíaco de la gente a fin de mantener un adecuado entrenamiento en los gimnasios.
La musicoterapia no aumenta la inteligencia, pero sí habilidades como la expresión y la comunicación. Incluso hay terapias dirigidas exclusivamente a los niños especiales.
Ten en cuenta que las sesiones de musicoterapia, en general, deben estar a cargo de un experto certificado. Estas se realizan de forma grupal o personal.