Aura es luz y soma significa ‘cuerpo’ (griego), ‘ser’ (arameo) o ‘energías vivas’ (sánscrito). Según la terapia, cada color tiene cualidades que influyen en las emociones de la gente, permitiéndoles recuperar su equilibrio natural.
El aura soma, tal como la mayoría de terapias alternativas, busca el bienestar integral del paciente y no curar una dolencia específica. Por ello, algunos resultados pueden tomar un tiempo prolongado.
Al iniciar el tratamiento considerar que se aplica una botella a la vez, es decir, se empieza con la siguiente cuando la anterior se ha terminado. Es posible efectuarlo a la par de otras terapias médicas o psicológicas.
Para el hinduismo, los chakrás son siete puntos energéticos ubicados en el cuerpo del ser humano. Se encargan de recibir, acumular, transformar y distribuir el ‘prana’, especie de energía invisible e incalculable. Cada uno se asemejaría a una flor abierta y poseería ciertos colores más o menos brillantes según el estado evolutivo de la persona.