Los hijos pueden escuchar cuentos en la televisión, de amigos o profesores, pero nunca captarán mejor las historias que de la boca de los padres. Ellos se sentirán complacidos, pues tendrán la conciencia de que les estás otorgando ‘un tiempo especial’. Para mejorar tu relato puedes preparar el ambiente: procura que no haya ruidos y pon una luz tenue en su habitación.
Es recomendable contar cuentos en los que el personaje principal persigue un objetivo y finalmente lo cumple. Asimismo, es importante que la historia tenga cierto grado de aventura y que en ella ocurran hechos singulares.
Si alguno de tus hijos o todos te piden que les repitas el cuento, accede sin mostrar molestia. Ellos son capaces de captar tus estados de ánimo. Finalmente, se recomienda preguntar a los pequeños qué les pareció la historia, si les gustó o no, qué han aprendido, etc.