El juego es la base de todos los conocimientosque el niño va a adquirir a lo largo de su vida, por eso su enseñanza y motivación debe ser la principal tarea de los padres.
Si a eso le sumamos el desarrollo psicomotriz y corporal del infante, además del placer de interactuar consigo mismo y con otras personas de su edad, entonces no habrá duda que el juego merece -aunque suene contradictorio- la mayor seriedad. Ya que, de ser inculcado de manera correcta, puede servirnos para enseñar cosas que mediante otras alternativas pedagógicas sería casi imposible.
Este inofensivo arte que posee todo niño le permitirá representar situaciones a manera de ensayos de la vida real,como el clásico juego de roles del papá y la mamá o del doctor y el paciente, entendiéndose a sí mismo y lo que quiere o puede llegar a ser. Por ese motivo los programas de estimulación temprana, el nido y el jardín emplean técnicas lúdicas para facilitar la comprensión de lo que enseñan. Si quieres saber de instituciones de estimulación temprana, ingresa aquí.