En este tipo de reuniones son muchos los aspectos que se tienen que tener en cuenta, a continuación te explicamos un poco de cada uno:
Invitaciones: existen muchos modelos de tarjetas de invitación de baby shower. Suelen llevar el nombre de la madre y del bebé con tonos y figuras alusivas al sexo del bebé, si es que ya es “oficial”. Por supuesto, también indican el lugar y la hora donde se celebrará la reunión y si lo prefieres pueden incluirse las actividades que se llevarán a cabo.
Decoración: globos, cintas, guirnaldas y cualquier motivo relacionado con los bebés son los artículos necesarios para decorar el ambiente donde se celebrará la fiesta. Puede elegirse el color azul o rosa dependiendo del sexo del bebé, en el caso de que ya se sepa o bien escoger un tono neutro como beige, blanco o amarillo, o por qué no una decoración multicolor.
Regalos: una de las finalidades del baby shower es equipar a la mamá con todo que necesitará una vez que el bebé nazca. Se obsequia ropita de recién nacido, cosas que la madre pudiera necesitar para llevar al hospital, juguetes, pañales, mantitas, así como artículos de decoración para la habitación del bebé.
La torta: la comida también es importante, y muy especialmente, la torta. Es el espíritu de la celebración. Su preparación es como cualquier otra, pero la decoración es el toque característico. Suele estar adornada con motivos relacionados con bebés como chupetes o biberones que pueden hacerse de algún tipo de pasta comestible.
Juegos: una de las originalidades de la fiesta son los entretenimientos que se planean para amenizarla. Uno de los juegos clásicos es adivinar el tamaño de la tripa en el que cada invitado debe recortar la medida que crea que más de acerca a la real. Se puede utilizar un rollo de papel higiénico o cinta, por ejemplo. También son muy comunes los juegos de memoria, los tests y los crucigramas, siempre relacionados con la temática.