Estas son algunas de las variaciones que puedes hacer en casa, pero recuerda que no existen recetas definitivas, en el mundo del jugo todo vale:
1. Fresa, plátano, leche, miel y granola.
2. Lúcuma, plátano, leche, miel y granola.
3. Mango, leche, miel, polen, almendra, kiwicha y pasas.
Los jugos de frutas constituyen refrescos muy nutritivos debido a que poseen muchas vitaminas, sin embargo, su alto valor nutreico se puede perder en caso la bebida no sea consumida de forma inmediata tras su preparación.
Además de ser una manera sencilla de beneficiar la digestión, también refuerza el sistema inmune. Asimismo, su consumo permite una pronta recuperación en caso se padezca alguna enfermedad.
Por si fuera poco, los jugos aumentan los antioxidantes, ayudan a curar las úlceras estomacales, contrarrestan el estrés y la inflamación causada por las comidas altas en grasas. Su consumo está relacionado con un menor riesgo de contraer cáncer y retrasa el avance del Alzheimer.