Tener a Lima a los pies es posible desde el Cerro San Cristóbal, mismo que desde tiempos de la conquista ha formado parte de la historia de nuestra capital.
Ubicada en el distrito del Rímac y con una altura que supera los 400 msnm., el Cerro San Cristóbal inicia su historia allá por el año 1536 cuando los españoles colocaron la primera cruz hecha de madera en su cima. La cruz luminosa que vemos en la actualidad fue obra del presidente Augusto B. Leguía por petición del párroco Francisco Aramburú del convento de Los Descalzos.
Desde la cumbre se logra divisar toda Lima, y si el clima lo permite hasta la isla San Lorenzo. Cuenta además con un Museo de Sitio en el cual se encuentra parte de la documentación histórica del cerro así como numerosas fotografías de Lima de antaño hechas por Courret y Garreaud. Demasiado cerca como para dejar de visitarlo, averigua como llegar a la cúspide en la sección rutas.