Los recuerdos de la boda son parte importante, porque es lo que se llevará cada uno de nuestros invitados como porción de nuestro gran día especial.
Estos tienen un gran significado detrás de lo que se escoja y el mercado nos tiene una infinidad de modelos, todo depende de elegir el que más nos guste, pues tenemos velas decorativas, objetos de plata, chocolates, almendras, copas, etc. Hay que tomar en cuenta que tienen que ser pequeños, originales, delicados y útiles para que los invitados no los releguen y almacenen en un cajón.
La idea de entregar un presente a los invitados nace en Francia e Italia, donde el matrimonio es considerado un evento de suerte, causa por la que los novios transmitían estas buenas vibras a sus huéspedes, quienes recibían cinco almendras, que representaban fertilidad, salud, abundancia, felicidad y longevidad. Visita nuestra sección más info, para saber que otros recuerdos puedes entregar.
Antes de las almendras, en las bodas se regalaban los ‘bonbonniere’, que era una caja hecha de porcelana, cristal, de piedras preciosas o de metal, que contenían delicadezas hechas del azúcar. De estas cajitas adornadas se derivaron los “recuerdos”.
Aunque actualmente cuando hablamos de los recuerdos de boda, cualquier cosa va. Pues podemos entregar presentes que vayan con el tema de nuestra boda o el estilo de la pareja. Los clásicos son entregar una vela, en la forma que cada uno desee, las almendras, un adorno de porcelana referente a la ceremonia o algún objeto de plata.
Asimismo, no debemos olvidar de incluir una tarjeta de agradecimiento con los nombres de la pareja, la fecha de la boda y una frase de agradecimiento. Esto permitirá que tus invitados tengan presente el día de tu boda.
Las tradiciones cambian de acuerdo a los países, por ello en una boda italiana, los invitados pueden recibir chocolates cubiertos o almendras de Jordania. En una española, pueden irse a casa con un pequeño florero lleno de flores de naranjo. En una boda holandesa te darán lo que se llama “azúcar nupcial” o recuerdos que incluyen cinco pedazos de caramelo que representan los deseos de la boda.