Diversos hábitos han sido transmitidos de generación en generación hasta volverse una tradición. Entérate de cuáles son los más conocidos y los que no puedes dejar de hacer.
Algo viejo, nuevo, prestado y azul. Su significado no ha cambiado. Lo primero simboliza la conexión de la novia con su pasado. Lo segundo, son las esperanzas de tener un feliz comienzo, el tercero, la amistad y lo último a la fidelidad. Otra tradición es la entrega de la novia. Antiguamente, las hijas eran consideradas propiedad de los padres. Por ello el ingresar a la iglesia del brazo del padre, es símbolo de su aprobación.
El arroz simboliza la fertilidad, y es lanzado hacia los novios porque se espera la concepción de los hijos. Antes se creía que la
liga traía suerte, y los invitados perseguían a la novia para quitársela como podían. Esto cambió cuando la novia comenzó a sacársela voluntariamente. Con el paso del tiempo empezó a lanzarse el
bouquet a las mujeres y la liga a los hombres. Pero estas no son las únicas tradiciones, para conocer más, da click
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La tradición de utilizar
anillos fue tomado de la ceremonia realizada entre los romanos.
En el ritual toledano se usaban dos aros pero en el romano sólo uno como símbolo de fidelidad.
La torta nupcial tiene origen romano y comenzó como una práctica poco usual. Después de la boda, se partía un pan por encima de la cabeza de la novia simbolizando fertilidad y larga vida. Los invitados recogías las migajas del suelo y se las comían. Con el pasar del tiempo en Inglaterra, los invitados llevaban pequeñas tortas y las amontonaban.
El novio y la novia besaban las tortas, luego se les añadía una capa de azúcar glasé y se repartían a los invitados. Es por eso que su aspeco actual suele ser de varios pisos.
Otro objeto perteneciente a la tradición nupcial es el velo. En un principio simbolizó la virginidad, la modestia, la inocencia y la virtud de la prometida. A lo largo de los años ello se ha perdido, pero aún es parte de la vestimenta. En algunas culturas de Oriente era utilizado para ocultar la cara de la novia a un novio que jamás la había visto. Solo después de la ceremonia se le permitía levantar el velo para ver el rostro de su nueva esposa.
La existencia de la famosa
luna de miel también tiene un porqué. En la antigüedad, los
teutones comenzaron con ello. Sus bodas, solamente se celebraban bajo la luna llena y después de estas, bebían hidromiel durante 30 días, porque se decía que esta bebida tenía propiedades fertilizantes y aumentaba las probabilidades de concebir a un varón.
Todo siempre tiene una explicación, y los románticos hábitos antes, durante y después de la boda, no podían ser la excepción.