Es aconsejable que informes a los niños lo que pueden y no pueden hacer, como por ejemplo, subirse a los sillones, entrar a habitaciones o subir escaleras. Lo mejor para impedir que hagan travesuras es mantenerlos ocupados jugando. Si tienes mascotas, es mejor retirarlos del área de la fiesta.
Si contratas a un payaso, mago u otro personaje encargado de la animación, asegúrate que sea un profesional con buen manejo del grupo.
Además, no olvides preparar las cajitas con sorpresas y los clásicos globos -ambos con el nombre de tu hijo- para los niños invitados.