Los niños despiertan sus habilidades físicas, mentales y emocionales con los juegos. Los videojuegos les generan una mayor capacidad de adecuación a la tecnología, pero restringen su creatividad.
Hasta los seis meses de edad los bebés requieren objetos que les ayuden a descubrir su cuerpo y distinguir texturas, formas y colores. Por ello, se recomienda comprarles sonajeros, móviles de cuna, muñecos de goma, mordedores, etc. Entre los siete y doce meses empieza a explorar las cosas y reconocer voces. Aquí les serán útiles las pelotas, muñecos de trapo, juguetes sonoros y andadores.
Luego, hasta el año y medio, los pequeños ya saben andar y distinguir las propiedades de los objetos. Entonces se les puede obsequiar cubos para encajar y juntar, bicicletas con ruedas y triciclos. En el siguiente medio año aprenden a hablar y comprender. Continúan siendo necesarios los triciclos y bicicletas, adicionando las pizarras, pinturas, instrumentos musicales, muñecas y animalitos.
Entre los dos y tres años comienzan a imitar escenas familiares. Las palas, rompecabezas y teléfonos serán oportunos. Posteriormente, hasta los ocho años, los niños aprenden a jugar con sus amigos, así como leer y escribir. Se recomienda regalarles libros de cuentos, marionetas, muñecos articulados, juegos manuales, de preguntas y de experimentos.