El oro amarillo es el metal más tradicional. Los de 18K y 14K quilates son los más recomendables, pues ofrecen mayor dureza y durabilidad. Las combinaciones están de moda. Podrías alternar el diseño elegido con oro blanco, rosa o verde. Incluso, con otros metales, como el platino, que destaca por ser denso y duradero.
Los modelos de oro o de platino cepillados también están de moda. Estos lucen opacos a diferencia de los pulidos, que ofrecen una apariencia clásica. Se recomienda oro amarillo para los tonos de piel oscuros y cobrizos, y de platino o de oro blanco para los de piel clara. Si puedes colocarle alguna incrustación de piedra preciosa, elige esmeraldas, rubíes o zafiros.
Recuerda que las alianzas de boda deben tener un estilo que vaya de acuerdo con la forma de tu mano. Es muy importante tomar en cuenta la altura en caso de que se le aplique una montura para la piedra preciosa. Una montura alta se verá bien en una mano de dedos largos.