El monociclo nace de la bicicleta y la bicicleta de la rueda. Su aparición se remonta a 1482 cuando Leonardo de Vinci diseño la primera bicicleta verdadera, con su transmisión y pedales. Durante un largo período los inventos se multiplicaron.
Pero fue Allessandro Scuri en 1861 quien inventa lo que hoy conocemos como monociclo (con algunos cambios). Roto su velocípedo (un vehículo propulsión humana de hierro, formado por una especie de caballete, con dos o con tres ruedas) y al no poder repararlo, lo cortó. En una foto del 1886, se contempla una carrera de monociclos pero observando la foto, es solo la parte delantera de esas bicicletas enormes, eso quiere decir que el trasero quedaba al aire.
Es de suponer que durante unos años esa era la forma para correr sobre una sola rueda, pero inventos más raros aparecieron buscando la fórmula de dominar la rueda desde su interior, con esferas gigantes con patentes de 1869 presentadas por Richard C. Hemming.
Existen muchos trucos que se pueden realizar con el monociclo, pero para poder realizarlos, hay que hace ciertos ajustes a nuestro vehículo.
Free style (estilo libre), en el que el monociclista muestra sus habilidades, por ejemplo, pedaleando con un solo pie, saltando o bajando escalones, dando giros de 180° y 360°, recogiendo cosas del suelo, andando en reversa, etc.
Offroad (fuera de pista), en el que el monociclo está preparado para todo tipo de terreno. El modelo para este estilo está dotado de unas llantas más fuertes, cubiertas con tacos y más anchas, una horquilla más dura e incluso a veces con un freno bajo el sillín en su extremo delantero.
MUNI (MoUntain uNIcycle), incluye descensos vertiginosos, rutas por caminos, equilibrios entre rocas, e incluso saltos espectaculares. La preparación en estos casos debe ser mayor y se debe ir bien equipado con protecciones, aparte de un casco.