Fueron los chinos los precursores de este deporte. Ellos construyeron una especie de paraguas para realizar saltos desde torres especiales. Por supuesto, no podían considerarse paracaídas, pero fueron los primeros intentos.
En el siglo XV encontramos al genio de todos los tiempos Leonardo Da Vinci, quien estudió el vuelo de los pájaros y sacó conclusiones que hasta hoy son consideradas básicas en la ciencia aeronáutica. El paracaídas que diseñó era de forma piramidal. Su idea original, era diseñar un aparato que sirviera a las personas que se encontraran en un edificio alto que se estuviera incendiando. Aunque no sabemos si él probó este paracaídas, muchos lo consideran como el "Padre del Paracaidismo".
En el Perú, el 27 de marzo de 1927, el mecánico entelador Enrique Tavernie, desde un avión AVRO, piloteado por el norteamericano capitán Cliford, desde una altura de 2,000 metros, efectuó un salto en Las Palmas, convirtiéndose en el primer paracaidista peruano.