Dentro de la pintura artística hay técnicas que requieren el uso de varias herramientas. En tanto otras, como las del ‘expresionismo abstracto’, no requieren la utilización de otro instrumento que no sea el propio cuerpo humano.
Los pinceles pueden variar en tamaño, ancho y calidad, además pueden ser orgánicos o sintéticos. Por su parte, las cerdas poseen diversos grosores, longitudes y acabados. También se emplean diferentes procedimientos para prolongar su vida útil.
Los colores utilizados en la pintura artística pueden ser de origen orgánico, solubles en agua, de base aceitosa, etc. Asimismo, es importante conocer la superficie donde se le usa, pues también poseen sus propias cualidades, como la textura y la absorción, que influyen en el resultado final. Así tenemos el papel liso, papel rugoso, lienzo, muro, etc.
Las primeras representaciones de este arte son las pinturas rupestres. Con el paso de los siglos surgieron diversas tendencias, cada cual con su propia forma de plasmar sus obras. Entre estas se encuentran la pintura barroca, neoclasicismo, academicismo, realismo, naturalismo, impresionismo, simbolismo, etc.