Los orígenes más remotos del ‘pole dance’ son el Mallkhamb (tubo gimnástico) y el Mallastambha (pilar gimnástico). Ambos eran empleados hace 250 años en la práctica del yoga.
No obstante, su aparición en tiempos contemporáneos se da en la década de 1920 cuando en Estados Unidos se organizaban ferias ambulantes por todo el país. Se levantaban varias carpas y en una se desarrollaba un espectáculo de bailarinas eróticas. El reducido espacio las obligaba a acercarse al tubo que sostenía la carpa a fin de usarlo como instrumento para bailar.
Años después pasó a los bares hasta que en la década de 1990 su práctica se hizo cotidiana entre las mujeres de Estados Unidos y Canadá con la finalidad de ejercitar su cuerpo. Al llegar al Perú fue llamado ‘baile del tubo’.
Las clases de ‘pole dance’ se hacen en short porque la piel de las piernas es la que permite efectuar maniobras sobre el poste. De otra forma resbalarían. En solo dos semanas es posible realizar ciertas coreografías. Actualmente muchas personas han optado por instalar tubos en sus casas. Estos pueden ser fijos o portátiles.