El origami es una actividad muy económica, pues no necesitas tijeras, ni goma, ni otro accesorio para practicarla. Solamente requieres de papel, tus manos y mucha creatividad.
Existen diseños sencillos con los cuales se recomienda empezar, pues ellos fortalecen la autoestima y generan confianza para seguir con los modelos más sofisticados. Según señalan algunos estudios psicológicos, detrás de esta práctica se esconden virtudes tan complejas que refuerzan la memoria y desarrollan la inteligencia.
Además, su hábito permite a cualquier edad alcanzar niveles de calma y atención que ayudan a afrontar mejor las actividades diarias. La palabra 'origami' proviene de las raíces japonesas oru (doblar) y kami (papel). Su origen milenario le otorga esa trascendencia que tienen las ciencias orientales y que ha hecho que grandes personajes de la historia, como Miguel de Unamuno, se dediquen a desarrollar intrincadas formas con la ilusión de recrear el mundo en una delicada hoja de papel. Mira lo que se puede hacer en nuestra galería.