El café es obtenido gracias a las semillas trituradas del cafeto. Fueron las tribus africanas quienes supieron de su existencia desde la Antigüedad para luego pasar a Oriente Medio y de allí a Europa, sin embargo, fue luego de la conquista de América que se pudo encontrar mejores condiciones para su cultivo. Por ello, en la actualidad el café producido en Perú, Brasil y Colombia se encuentra muy valorado.
Su gran cantidad de preparaciones provienen del café expreso, el cual se caracteriza por su concentrado sabor. Esta bebida puede ser simple (esencia extraída a partir de 7 gramos de café molido en 20 ó 25 segundos), doble (filtrado de 14 gramos en el mismo periodo de tiempo) y, cuando se le añade leche y canela, nace el capuchino (de origen italiano), mientras que al ponerle una pequeña cantidad de leche fría o caliente nace el famoso cortado.
Es conocido el efecto que produce el café con cafeína, sin embargo, la falta de sueño puede evitarse si se realiza un consumo moderado. Para impedir el insomnio por las noches es recomendable ingerir el café al menos cuatro horas antes de ir a dormir.
Cabe mencionar que el extracto del café es empleado en confitería y repostería como un aromatizante de helados y bombones, además, es ingrediente principal del moka, un bizcocho cubierto de una gruesa capa de crema a base de mantequilla, azúcar y café. Por su parte, la cafeína es usada en la composición de algunos refrescos y los granos de café son empleados en la producción de cremas o licor de café.