Los melocotones y frambuesas son ricos en vitamina C. Ayudan a desintoxicar el organismo y prevenir numerosas enfermedades degenerativas.
La frambuesa es originaria de la población griega de Ida, luego se extendió a Italia, Holanda, Reino Unido y EE.UU. Actualmente se cultiva en todos los países Europeos. Pertenece a la familia de las Rosáceas y necesita de zonas templadas, con veranos frescos, aunque resiste bien el frío, no soporta temperaturas muy altas.
Las frambuesas deben de madurar en la planta, para tener todo su sabor. En cuanto la arrancamos, a las pocas horas empieza a perder sabor y aroma. Lo ideal es arrancar y comer.
Entre las virtudes más interesantes de los melocotones está sus propiedades anticancerosas, especialmente en la protección de cánceres de estómago. Además, es un alimento poco pesado para el estómago y ayuda al hígado a realizar los procesos digestivos al incrementar la producción de la bilis y favorecer la digestión de las grasas.
Fue creado por Augusto Escoffier en 1892, en honor a Nellie Melba, famosísima soprano. Escoffier se enteró que a la diva le encantaba el helado pero no lo tomaba por temor a que afectara su voz. Así, creó este postre inspirado en la entrada de la ópera Lohengrin. Primero diseño dos cisnes de hielo que posó sobre un lecho de helado de vainilla y melocotones secos escalfados, cubiertos con jarabe. Luego agregó una fina capa de frambuesas frescas.