No existe una manera precisa de preparar este plato y puedes usar las frutas que más te gusten o que sean de estación. Hay muchas variaciones para este postre. Algunos la acompañan con yogurt, miel de abeja, helado o queso de crema y, para evitar que se oxide, le rocían gotas de limón.
Los alimentos usados en esta ensalada aportan fibras, agua, vitaminas y minerales que el cuerpo necesita. Su consumo facilita la digestión, refuerza el sistema inmunológico y aporta elasticidad a la piel. Por ende, es una excelente manera de presentar estos nutrientes, especialmente a los niños, quienes muchas veces se resisten a consumirlos.
El nombre real con el que se ha bautizado gastronómicamente a este concierto frutal proviene de la creación político militar de Alejandro Magno (356-323 a. C.), el Imperio Macedónico, marco histórico y geográfico en el que alternaron razas y culturas. Este verdadero cóctel de pueblos y naciones sirvió de modelo para que, a fines del siglo XVIII, a la popular 'ensalada de frutas' se la llamara (egregiamente) 'macedonia'.
Actualmente esta ensalada forma parte de la gastronomía de muchos países del mundo como Francia, Italia, España y Latinoamérica. En tanto, en ciertos países, como Argentina y Chile, el postre macedonia es la combinación de frutas con helado.