Estas ruinas se encontraban en estado de abandono, pero la comunidad ha tomado consciencia sobre la importancia de este recinto, y está llevando a cabo un proyecto para impulsar el turismo en esta zona, con el objetivo de incentivar a las nuevas generaciones la identidad de su pueblo.
Las danzas características de este lugar son ‘el joropay’ y ‘los viejitos’. Además, en lo que respecta a la gastronomía, la exquisita pachamanca y chicha de jora, preparada por la comunidad, se lucen por la sazón de quienes la preparan.
Debemos llevar ropa de media estación, pues es un clima seco, que en las noches puede tener temperaturas bajas, mientras que en el día, el astro rey hace de las suyas. No olvidar, la cámara fotográfica e ir en zapatillas.