Aguas Calientes, conocido también como Machu Picchu Pueblo, se forjó a partir de 1911 con el inicio de la construcción de la línea férrea, diez años más tarde del descubrimiento de la ciudad de los incas.
Mucho después, en 1928, empezó a emerger como una zona de campamento llamada Maquinachayoq. Desde esa fecha hasta hoy se ha establecido el acogedor pueblo, el cual depende básicamente de los ingresos que deja el turismo.
Las noches en Aguas Calientes son tranquilas, pues no hay mucha actividad. Solo uno que otro turista sale a tomar o comer en los diferentes restaurantes que hay. Una taza de café puede llegar a costar S/.5. En cuanto a hospedajes, es posible hallar habitaciones con precios que van desde S/.30 ó S/.40 hasta los $80.
Este lugar alberga una parte del tramo del río Urubamba, que es el afluente más caudaloso de la zona, y que se puede apreciar desde un puente construido por los habitantes del lugar.