¿Cómo nacieron estas tradiciones? En Chincha, el africano puro y sus descendientes fueron catequizados por los dominicos y jesuitas. Ya como cristianos, y bajo la dura realidad de trabajo, mimetizaron sus creencias ancestrales y las articularon con los santos católicos. Fue entonces cuando surgió la patrona de los negros, la Virgen de El Carmen.
Aglutinados en los galpones de las haciendas germinó la grandeza del arte negro de Chincha, sea de San José, San Regis, Larán, Guayabo, Chamorro, Hoja Redonda, Chincha Baja. En el duro trabajo, en la fatiga, en la enfermedad, en la soledad, escribe décimas, panalivios, danzas, festejos, zamba, landó, alcatraz, inga, son de los diablos, agua de nieve, el cabe, la lagartija, el toromata, conga, zamacueca, etc.
Así por más de cuatro centurias el negro chinchano crea para el Perú hatajo de pallitas, de negritos, creadores de la décima negra de pie forzado, artistas negros y grandes deportistas.