Su nombre geográfico es Máncora Chico, pero la mayoría conoce a esta playa como Las Pocitas. La llaman así debido a que al bajar la marea se forman pequeños pozos entre las rocas, como piscinas naturales.
Sus turquesas aguas, la blanca arena y las verdes palmeras que bordean la playa, hacen de este lugar uno de los más visitados y preferidos por los turistas. Es el sitio ideal para olvidar la contaminación sonora de la capital. Un ambiente tranquilo y una vista tropical impresionante. Solo existe un riesgo, el querer quedarte para siempre.
Las Pocitas es perfecta para el descanso placentero y para soltar todo el cuerpo mientras se ve un mar admirable y un cielo azul.
La vista es simplemente maravillosa con enormes casas, cerros de tonos ocres y grandes pozas naturales en las cuales nadan pececitos y los cangrejitos corren hacia la orilla mientras los más grande se encuentran en las rocas y van caminando rápidamente luciendo arrogantes.
Existe una historia popular en que los conquistadores españoles llegaron a Sudamérica, pensaron encontrar en Piura el paraíso… ¡ quizás lo que vieron fue Las Pocitas y sus maravillosos 6Km de playa.